CIDE reclama que se reconozca el papel esencial del medio rural en la descarbonización y que se acelere su desarrollo

Descarbonización en el medio rural

CIDE, asociación que agrupa a compañías distribuidoras de energía eléctrica en zonas rurales, ha presentado los resultados del Observatorio de Descarbonización Rural de 2025. Cuando se cumplen cinco años del primer estudio, los resultados del último informe permiten hacer una valoración de los avances hacia la descarbonización de un vector clave para la transición energética de España como es el medio rural, un ámbito que concentra el 16% de la población española y representa el 84% del territorio.

La transición energética no será justa ni duradera si no avanza también en el mundo rural. El Observatorio que impulsamos hace cinco años es una herramienta esencial para medir con rigor esa evolución, porque sin datos no se pueden diseñar políticas eficaces ni orientar bien las inversiones. El último informe confirma que persiste la brecha en la movilidad eléctrica en zonas rurales, que el autoconsumo se desacelera y que el almacenamiento aún no despega”, resumió Gerardo Cuerva, presidente de CIDE.

La presentación del V Observatorio contó con la presencia de la Vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, quien durante su intervención destacó la importancia de ámbito rural en el proceso de la electrificación del país: “El medio rural es el primero en sufrir los efectos del cambio climático y es también el centro de las actuaciones para hacer frente a ese cambio y concentra también oportunidades. Para seguir avanzando en la transición energética, necesitamos contar con todas las comunidades y territorios; y el mundo rural es esencial para ampliar la licencia social de esta transición. Cuando el medio rural cambia y se transforma, todo el país crece”, concluyó.

La Vicepresidenta reconoció el papel de las empresas de distribución eléctrica más cercanas a las zonas rurales “son el eslabón más cercano, conocen en entorno y tienen capacidad de escuchar, de dar respuestas y de crear valor en ese territorio”.
El análisis de los datos de 2025 muestra que en prácticamente la totalidad de los factores y ecosistemas considerados por el Observatorio de CIDE el progreso es insuficiente o se está ralentizando. El medio rural sigue siendo el motor en la generación de energía renovable, concentra más del 80% de la capacidad instalada en España y en los próximos años seguirá siendo el territorio sobre que se ubicarán nuevos proyectos, y por el que discurren las redes que conectan generación y consumo. No obstante, un número importante de hogares rurales, el 65%, sigue sin ver un beneficio directo en dichas instalaciones y baja su grado de apoyo.

Por otro lado, Gerardo Cuerva advirtió sobre la necesidad de dar certidumbre al sector, especialmente en lo que se refiere a las redes de distribución, columna vertebral de la transición energética. “Sin seguridad jurídica y estabilidad regulatoria, es muy difícil atraer y retener el capital necesario para invertir.

Aagesen afirma que el mundo rural apoya la transición energética, aunque queda «mucho por avanzar»

Sara Aagesen con la comisaria europea de Medioambiente

La ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha afirmado que el mundo rural está "comprometido con la descarbonización, con la transición energética" aunque queda todavía "mucho por avanzar" en ese ámbito.

Lo ha dicho durante su intervención en un acto de presentación del V Informe del Observatorio sobre la situación de la descarbonización del entorno rural en España y la contribución de la «España Vaciada» a la transición energética.

 

Aagesen ha señalado que desde que se presentara el primer informe para analizar la evolución de la descarbonización y electrificación en este ámbito, en 2021, «Europa sigue apostando por algo fundamental: el Pacto Verde, la transición energética que tiene que avanzar e ir de la mano de la competitividad», un concepto que junto con la descarbonización «son las dos caras de la misma moneda».

 

En este sentido, ha recordado que «Europa se apoya en tres grandes pilares, que son una energía asequible, las redes inteligentes y la industria». Todo ello, ha puntualizado, «está interconectado, porque acelerar la transición es la manera más sólida de proteger nuestra economía, proteger nuestra prosperidad y proteger el bienestar».

 

Hacia la transición energética

En este ámbito, ha reconocido que aún «queda muchísimo por delante para avanzar en esa descarbonización en el mundo rural» y ha alertado de que «estamos en una década decisiva porque hay que hacer frente al mayor reto que tenemos por delante, que es el cambio climático».

«Ese reto acompasa muy bien esa palabra, que es descarbonización, pero también acompasa la electrificación; estamos en la era de la electrificación», ha apuntado.

 

Al abordar el desafió planteado por la crisis climática, ha recordado que «llevamos años consecutivos extraordinariamente cálidos» y que «los 11 años más cálidos registrados han ocurrido en este siglo, en el siglo XXI».

 

«La ciencia es muy clara y es contundente. Nos dice que los elementos extremos van a ser más frecuentes, van a ser más intensos y precisamente el medio rural es el primero en sufrirlo», ha advertido.

Con relación a esto, «el mundo rural es también el centro de las actuaciones para hacer frente a ese cambio climático y concentra grandes oportunidades estratégicas», como la industria, la extracción, el mundo agroalimentario y el «gran potencial renovable».

La España rural es menos “eléctrica” que la urbana

La España rural es menos eléctrica que la urbana

A pesar de que la España vaciada sirve de espacio para la generación de energía renovable, su consumo eléctrico es un 15% menor que el resto del país, según el Observatorio de la Descarbonización Rural.

La brecha energética sigue siendo notable en nuestro país: la España rural, que ocupa más del 80% del suelo nacional, presenta un nivel de electrificación un 15% inferior a la media del resto del país.

Esto significa que, a pesar de que su territorio sirve de espacio para la generación de energías renovables, la España vaciada tiene una mayor dependencia de los combustibles fósiles. La mayor parte de la energía limpia se produce allí donde menos se consume.

Además, esta situación acusa las diferencias económicas en estas zonas en las que el nivel de renta por hogar es un 19% menor.

Son los datos que arroja el Observatorio de la Descarbonización Rural, creado por el colectivo CIDE , en su último informe de resultados que ha sido elaborado por la empresa de auditoría Deloitte y que señalan que el medio rural se está quedando atrás en la transición energética.

 

Menos coches eléctricos

También en materia de movilidad. Según este mismo estudio, apenas el 31% de los entornos rurales cuenta con infraestructuras de electrificación y recarga pública cerca. Las gasolineras, que suelen ser donde se instalan estos puntos de recarga, solo están presentes en el 30% de los municipios españoles.

Este motivo, junto al elevado coste de adquisición de los vehículos eléctricos, es una de las principales barreras para la movilidad limpia en la España rural.

Otro informe, el de Infraestructura de recarga para vehículos eléctricos en España -confeccionado por Ecodes-, ponía de manifiesto que, aunque la red de recarga va creciendo, sigue siendo en cifras insuficientes para el medio rural. En 2022, las áreas urbanas obtuvieron 1.500 puntos de carga nuevos, y las carreteras principales casi 700; sin embargo, las zonas rurales apenas ganaron 34 puntos más.


FUENTE: La Razón

Page pide «urgentemente» al Gobierno de España que desarrolle infraestructuras eléctricas para las energías alternativas

congreso CIDE

"Es absurdo que estemos generando tanta energía renovable y al mismo tiempo no podamos ni siquiera volcarla", ha lamentado el presidente de Castilla-La Mancha

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha vuelto a lanzar mensajes de urgencia al Gobierno de España, en este caso ha pedido que se desarrollen infraestructuras eléctricas para sacar el máximo partido a las energías renovables.

Esta ha sido la principal petición del presidente castellanomanchego durante su intervención en la inauguración del Congreso CIDE 2024 celebrada este jueves en Toledo donde se reunirán esta semana más de 190 empresas miembros de la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica que ofrecen en su conjunto suministro energético a más medio millón de hogares en zonas rurales y a más dos millones de personas.
 
«Es absurdo que estemos generando tanta energía renovable y al mismo tiempo no podamos ni siquiera volcarla», ha lamentado García-Page a lo que ha añadido que «la situación es aún más grave porque las empresas no pueden engancharse a la red porque no están preparadas las infraestructuras».
 
«Es necesario que España se plantee un gran salto en materia de descarbonización y electrificación porque este es el reto más importante que tiene este país, nos jugamos mucho», ha destacado García-Page.
«Debemos evitar de forma rápida y urgente, el cuello de botella y el estrangulamiento que está impidiendo desarrollos industriales y urbanos», ha insistido.
 
«La energía, y dentro de ella, la electricidad, es la gran baza de futuro de España, es doblemente importante» porque según el criterio del presidente de Castilla-La Mancha, el desarrollo de la energía renovable se trata de «una oportunidad que no debemos dejar de aprovechar porque es clave ya que podemos ser soberanos energéticamente en poco más de diez años», ha explicado.
Por otro lado, García-Page ha puesto en valor la fuerte inversión en la región por las energías limpias, «la riqueza que se quieren apropiar se genera con las placas que se colocan aquí, en La Mancha».
 
«En este país, las despensas energéticas somos la España humilde pero si algunos dijéramos que hacemos corralito y de aquí no sale la energía renovable, probablemente empezaríamos a encabezar los rankings de renta en España», ha criticado.
 
Aprovechando que este jueves 24 de octubre se celebra el Día Internacional contra el Cambio Climático, García-Page ha recordado que «para poder seguir usando el planeta, hay que no destrozarlo porque realmente nos estamos haciendo daño a nosotros mismos», ha reivindicado.
«Afortunadamente cada vez más empieza a haber miles y miles de puestos de trabajo vinculados a la transición ambiental y la nueva economía que se abre en torno a las nuevas fuentes de energía», ha celebrado el presidente autonómico a lo que ha sumado la «buena noticia» del acuerdo entre los Gobiernos de España y Portugal «sobre los mínimos del Tajo y del Guadiana».
 
El presidente de Castilla-La Mancha ha estado acompañado en este Congreso CIDE 2024 por la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez; además del alcalde de Toledo, Carlos Velázquez; presidente de la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica, Gerardo Cuerva y el presidente de la Confederación de Empresarios de Castilla-La Mancha (CECAM), Ángel Nicolás, entre otros.

FUENTE: La Razón

Las zonas rurales tienen un nivel de electrificación un 15% inferior a la media española

electrificación
  • Solo el 31% de los habitantes de estas regiones tiene acceso cercano a los puntos de recarga públicos.

El medio rural, que supone un 16% de la población y ocupa el 84% del territorio nacional, tiene ante sí importantes desafíos en el proceso de transición energética. A pesar de su potencial ya probado para contribuir a esta transición, el medio rural precisa de medidas específicas que permitan un despliegue efectivo de todo este potencial y lograr un impacto mucho mayor. Así lo ha manifestado CIDE, asociación que engloba a 190 compañías distribuidoras de energía eléctrica, durante la presentación de la tercera edición del Observatorio de Descarbonización Rural, elaborado en colaboración con Deloitte. El estudio pone de manifiesto dificultades como la brecha energética existente en consumo y electrificación, la limitación de información específica y detallada sobre el medio rural, o la falta de infraestructuras, acentúan la discriminación territorial. En este escenario, las zonas rurales continúan presentando un nivel de electrificación un 15% inferior a la media nacional. Esta diferencia no solo implica mayores consumos energéticos de combustibles fósiles en la zonas rurales, sino que también agrava las disparidades económicas en estas regiones. El nivel de renta media por hogar rural, un 19% inferior, es un factor que profundiza la disparidad más allá de la geografía o densidad poblacional.

El Observatorio muestra como barreras principales para el desarrollo del vehículo eléctrico la falta de infraestructura de recarga pública y el elevado coste de adquisición de los vehículos. Precisamente, el coste es una barrera significativa para su adopción, tanto para empresas como para hogares rurales; y más de la mitad de los encuestados desconocen la existencia de ayudas. La segunda de las barreras identificadas es la insuficiencia de una red adecuada de puntos de recarga de acceso público. En la actualidad, España dispone de más de 20.000 estaciones públicas para la recarga de vehículos eléctricos, pero solo el 31% de los habitantes en zonas rurales tiene acceso cercano a los mismos. Además, el informe muestra una ralentización en el desarrollo del autoconsumo en 2023. El coste de adquisición sigue siendo la principal barrera tanto para empresas rurales, identificada por más de la mitad, como para hogares rurales, donde continúa siendo una preocupación para cerca de la mitad de los encuestados. En este sentido, las comunidades energéticas pueden desempeñar un papel crucial, aunque el nivel de conocimiento y participación aún no alcanza el potencial esperado.


FUENTE: La Razón

Las renovables ‘invaden’ las zonas rurales: el 86% de las renovables se instala donde menos luz se consume

renovables invaden medio rural
  • Las zonas rurales presentan un grado de electrificación inferior a la media nacional, con un consumo eléctrico aún un 15% por debajo del promedio del país.

En los últimos años, las zonas rurales de España han experimentado una transformación energética silenciosa pero significativa. Estas vastas extensiones de territorio, conocidas por su abundancia de recursos naturales, están emergiendo como un epicentro crucial en la transición hacia una matriz energética más sostenible y renovable. Sin embargo, a pesar de que estas regiones representan un espacio idóneo para la generación de energía limpia, el potencial renovable a menudo no se explota adecuadamente en todos sus ámbitos, y es que el 86% de las renovables se instala donde menos luz se consume.

Según los datos recopilados por el III Observatorio de Descarbonización de CIDE, presentado en el día de ayer, las zonas rurales presentan un grado de electrificación inferior a la media nacional, con un consumo eléctrico aún un 15% por debajo del promedio del país. A pesar del ligero aumento en el consumo eléctrico en los últimos años, existe una percepción generalizada en las comunidades rurales de que no se están aprovechando plenamente las ventajas de la transición energética.

Electrificación

La desigualdad económica se erige como uno de los principales obstáculos para una electrificación rural más amplia y eficiente. Con un ingreso promedio notablemente inferior (19%) al de las áreas urbanas, los hogares rurales enfrentan barreras financieras significativas para invertir en tecnologías de electrificación y eficiencia energética. Esta disparidad económica se traduce en una menor capacidad de acceso a servicios básicos como el gas canalizado, lo que favorece el cambio hacia la electrificación.

La electrificación rural no solo implica un cambio en los sistemas de calefacción y refrigeración, sino también en la adopción de tecnologías renovables. Las redes de calor y frío emergen como soluciones cruciales para las áreas que aún dependen de combustibles fósiles, ofreciendo una alternativa sostenible y eficiente que aprovecha los recursos locales y renovables. Estas redes, al integrar energías renovables y aprovechar recursos locales como el calor residual de industrias cercanas, no solo fomentan un uso más eficiente de los recursos energéticos, sino que también potencian la autosuficiencia energética de las zonas rurales.

Avances

A pesar de estos desafíos, hay señales alentadoras en el horizonte. Las medidas de eficiencia energética implementadas en las zonas rurales demuestran un aumento constante en los últimos años. En particular, aproximadamente una de cada tres empresas y uno de cada ocho hogares rurales han adoptado medidas de eficiencia energética en 2023, reflejando una tendencia positiva hacia la optimización del consumo energético.

Sin embargo, la implementación efectiva de estas soluciones todavía está pendiente de despegar, con el obstáculo económico siendo una barrera para muchos. Por lo tanto, es necesario establecer más iniciativas y ayudas públicas para promover y facilitar la incorporación de prácticas de eficiencia energética en el ámbito rural, garantizando una transición justa hacia un modelo energético más sostenible.

La promoción de políticas y programas de incentivos, junto con una mayor concienciación y educación sobre eficiencia energética, son pasos fundamentales para garantizar que todas las comunidades, independientemente de su ubicación geográfica o nivel socioeconómico, puedan beneficiarse plenamente de las ventajas de las energías renovables y la eficiencia energética.

Percepción

Además de la eficiencia energética, la generación de energía renovable en las zonas rurales es una pieza fundamental en la estrategia energética nacional. Aproximadamente el 36% de la energía consumida a nivel nacional proviene de estas regiones. Con el objetivo de que la generación eléctrica renovable represente el 81% del total para el año 2030, es esencial expandir y diversificar aún más las fuentes de energía sostenible en diferentes regiones del país.

La relevancia del medio rural en la generación de energía renovable en España plantea una cuestión interesante sobre la percepción de estas tecnologías. Aunque individualmente se muestra predisposición ante la generación renovable, hay una percepción diferente sobre la opinión general del entorno. Esto sugiere la necesidad de aumentar la conciencia sobre los beneficios de las renovables y fortalecer la comunicación en estas áreas.

En conclusión, el medio rural juega un papel crucial en la transición energética de España. A pesar de los desafíos económicos y sociales, el impulso hacia la electrificación y la generación renovable está en marcha. Con una colaboración estrecha entre gobiernos, empresas y comunidades rurales, España puede avanzar hacia un futuro más limpio y sostenible para todos. Sin embargo, es necesario abordar las barreras económicas y sociales que obstaculizan el pleno aprovechamiento del potencial renovable de estas regiones. Solo mediante un enfoque inclusivo y equitativo se logrará una transición energética justa y exitosa hacia un futuro más sostenible.


FUENTE: El Periódico de la Energía